miércoles, 29 de diciembre de 2010

Gemelos

EL DESARROLLO EN  GEMELOS




Existen dos tipos de gemelos, los monocigóticos o idénticos y los dicigóticos o fraternos (son los mellizos). En el primer caso son siempre del mismo sexo y tienen un físico casi igual, en el segundo, no tienen por qué ser del mismo sexo y físicamente son distintos.

La inteligencia (el coeficiente intelectual) en gemelos idénticos apenas varía, mientras que la de los gemelos fraternos puede ser distinta como la de cualquier hermano en una familia. Los gemelos idénticos tienen también un desarrollo social similar, comparten actitudes parecidas, sentimientos y reacciones y tienen una cercanía emocional mayor.

Pero no son sólo los genes los responsables de las características de una persona, el entorno en el que crece y se desarrolla también influye. Ambos definen el comportamiento, la salud, los rasgos de la personalidad, las actitudes sociales, etc.

Conocemos varias parejas de gemelos idénticos o monocigóticos, una chico-chico y otra chica-chica. En ambos casos, su desarrollo social es muy similar y tienen en común idénticos comportamientos, sentimientos y reacciones. Podemos decir que comparten un desarrollo bastante paralelo, que vamos a ver más detenidamente centrándonos en dos casos diferentes:

Caso 1: Mujeres gemelas de 38 años.

Las dos mujeres han tenido un desarrollo físico casi idéntico: el peso, la altura, las medidas que tienen son muy parecidas por no decir iguales; su estilo: la forma de vestir, de peinarse, la voz y la manera de expresarse es en ambas muy similar y en el carácter, comparten rasgos como el ser muy gritonas o muy cotillas. Sin embargo, cada una tiene sus propios gustos y manera de ser, su propia personalidad.

Caso 2: Niñas gemelas de 14 años

El desarrollo de las niñas fue muy similar en todos los aspectos. Destacaban por su delgadez, que se acentuaba por ser un poco más altas que las niñas de su edad. Los padres vestían y peinaban a las niñas del mismo modo desde muy pequeñas y las dos eran excesivamente introvertidas, lo que apenas permitía diferenciar a una de la otra. A medida que crecían las niñas no usaban la misma ropa aunque sí se ceñían a un mismo estilo: aún no reflejaban sus propios gustos a la hora de vestir. Sin embargo, al entrar en la pubertad, las dos gemelas  empiezan a inclinarse por estilos diferentes: a una le gusta pintarse los ojos, a la otra no; una prefiere los vaqueros, otra los vestidos… Pero su carácter y forma de expresarse siguen siendo casi idénticos.
A ambas hermanas les ha sido diagnosticada una grave enfermedad de la columna vertebral, difícil de tratar por los riesgos de dañar la médula espinal. Una de ellas ha desarrollado la enfermedad  un 75% mientras que la otra tiene un porcentaje mucho menor.

En los dos casos los parecidos son razonables aunque el cambio durante la adolescencia (caso 2) es mucho más notable que una vez que los gemelos van envejeciendo (caso 1) puesto que va “disminuyendo su parecido físico, tienen diferente susceptibilidad a las enfermedades y desarrollan personalidades distintas y hasta puede ocurrir que un gemelo sufra una enfermedad genética como es el cáncer y el otro no”.  En referencia a la enfermedad de las niñas de 14 años (caso 2) hemos encontrado un artículo que desarrolla el origen de estas diferencias en los gemelos idénticos u homozigóticos.


La investigación a cargo del equipo de Manel Esteller, director del Laboratorio de Epigenética del Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) desarrolla la clave que distingue a los gemelos:

Las diferencias observadas en los gemelos (1 de cada 250 nacimientos) se deben a las variaciones de pequeñas marcas químicas del ADN, que en la especie humana contiene unos 25.000 genes. Los gemelos tienen el mismo genoma (los 25.000 genes iguales) pero difieren en su epigenoma (el patrón de marcas químicas). […]  La importancia de estas variaciones epigenéticas es que pueden activar o inhibir la expresión de algunos genes, y esto es lo que explicaría, según los científicos, las diferencias físicas o de susceptibilidad a enfermedades.

[…] Los gemelos tienen al nacer el mismo genoma y el mismo epigenoma, y lo que provoca la individualidad epigenética son los factores ambientales y el envejecimiento, "ambos por igual con nuestros datos actuales", según Esteller.

“Muchas enfermedades, desde el cáncer a trastornos mentales como la esquizofrenia, tienen un componente hereditario (genético) y otro ambiental (epigenético), y por eso en algunas parejas de gemelos uno desarrolla esquizofrenia y el otro no. Para el desarrollo de un cáncer, cuentan por igual las alteraciones genéticas (mutaciones) como las epigenéticas, según Esteller, pues "todos los tumores humanos tienen alterado su genoma y su epigenoma".





EL CASO DE TONY


El cuidado y la atención de Toni son fundamentales para el buen desarrollo de su cuerpo y de su inteligencia emocional. Por eso su madre y los cuidadores deben prestar atención a sus actividades diarias.
Sería conveniente que tuviese un único cuidador y que éste hablase con la madre para saber cuándo ha descansado, cuánto, qué ha comido, cuándo... Con este control el día a día de Toni no será un desorden.
Lo mismo se haría con las visitas médicas, anotarlas para no retrasar vacunas, revisiones y para constatar la evolución en cuanto a talla, peso y complicaciones que puedan surgir.
Si Toni descansa lo que se merece, sigue unos horarios cíclicos y correctos, come cuando debe y se inunda de cercanía y amor, su evolución afectiva, corporal y global será siempre la óptima y adecuada a su particular genética.

1 comentario:

  1. Buena reflexión en cuanto a los gemelos. Está muy bien que hayáis citado la información en la que os basáis.
    Un saludo,
    Ana Belén

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