Es esencial para el completo desarrollo del niño la correcta adquisición de las habilidades motoras, del pensamiento, del lenguaje y las relaciones sociales. Cuatro áreas donde el niño se desarrolla en diferentes momentos de su vida; desarrollo que es ligeramente distinto en cada bebé pero que se rige en torno a un patrón de edad.
Dentro del desarrollo motor diferenciamos entre habilidades motoras gruesas y finas. Respecto a las habilidades motoras, la más compleja es caminar. Aunque las primeras intenciones son mantener el equilibrio para sentarse o para coger objetos (armonización). El hecho de estar sentados les da una cierta independencia y control de sus movimientos. Sabiendo esto, y tras la visualización de los vídeos de “Baby Human” podemos extraer las siguientes conclusiones:
- Los niños nacen con una serie de reflejos con los que adquieren información del mundo, algunos de ellos desaparecen y otros nunca. Ejemplos de estos reflejos son:
Reflejo de marcha automática: Nada más nacer los niños son capaces de dar unos pasos al notar el contacto de la superficie en los pies.
Reflejo de succión: Respuesta involuntaria de los recién nacidos la cual consiste ensuccionar todo lo que toca sus labios.
Reflejo de prensión: Se produce al poner un dedo en la palma de la mano del niño abierta. Esto hace que el niño la cierre alrededor del dedo. Al intentar retirarlo el niño aumenta la fuerza de agarre.
Reflejo de paracaídas: reflejo de protección que aparece cuando el bebé siente que se cae.
Reflejo de moro: al coger al bebé de un manera determinada, extiende sus brazos automáticamente.
Caso en “Baby Human” Ariana (6 semanas): en ella el reflejo de la marcha automática ha desaparecido, sin embargo se reactiva cuando llega el momento de andar. Si metemos a Ariana en el agua el reflejo reaparece.
- Cuando adquieren una habilidad se pasa a la siguiente (por ejemplo de gatear a caminar).
- A medida que van superando una habilidad van teniendo un mayor conocimiento del mundo que les rodea.
- El completo desarrollo de los sentidos, les hace sentir nuevas inseguridades. Por ejemplo, el desarrollo de la visión periférica está vinculado a la existencia del vértigo.
GATEAR
Cuando el bebé comienza a gatear, descubre una nueva perspectiva de la vida, todo resulta nuevo para él. Según adquiera experiencia, irá adoptando además nuevos conocimientos y capacidades, como la de reconocer la profundidad de un objeto o la de aprender a evitar el peligro. Así, un bebé con experiencia en el gateo, si le situamos en una mesa mitad cristal, mitad opaca y a través de aquella que es de cristal observamos un suelo de mismo estampado que la parte opaca, el bebé sentirá vértigo y no gateara más allá de la mesa opaca. Al contrario de un bebé sin experiencia, que gateará por ambas partes de la mesa.
Gatear supone un acto de independencia en el bebé, para el cual necesita confianza (reabastecimiento emocional) y seguridad (para alejarse de sus padres/tutores).
ANDAR
A partir de los once meses ya puede dar sus primeros pasos y, entre los doce y catorce se atreve a caminar solo. Al principio se pone de pie cuando encuentra algún apoyo, como puede ser un mueble, si no, vuelve a gatear.
El bebé logra andar alrededor de los quince meses. Dos meses después puede correr y, aunque a veces se tambalea, no se cae demasiado. Otros cambios importantes se dan hacia los veinte meses: se sostiene sobre un único pie sin desequilibrarse, se entretiene subiendo y bajando bordillos, lanza la pelota con ambas manos y, más tarde, aprende a subir y bajar escaleras.
ETAPAS DEL DESARROLLO MOTOR EN LOS NIÑOS
- Control de la cabeza (3-4 meses)
- Posición sentada (en torno a los 6 meses)
- Locomoción antes de andar: arrastrarse, gatear y deslizarse (sobre los 8 meses)
- Sostenerse de pie (alrededor de los 9-10 meses)
- Caminar con ayuda (entre 10-12 meses)
- Caminar solo (entre 12-14 meses)
- Corretear (18 meses)
En cuanto al desarrollo del pensamiento juegan un papel fundamental los objetos. Aprender a contarlos y descubrir su utilidad nos lleva mucho tiempo, ya que es una tarea muy compleja. Hemos descubierto, a partir de los vídeos “Baby Human”, algunas características comunes en los bebés respecto a este apartado:
- Los bebés empiezan a desarrollar el pensamiento desde muy pequeños, clasificando las cosas por su tamaño o forma, constituyéndose así la BASE DEL RAZONAMIENTO LÓGICO.
- A los 8 meses no entienden aún la utilidad de los objetos. En cambio, esto, tres meses más tarde ya ha cambiado
- Los bebés desarrollan el pensamiento mediante la comparación y el contraste. Por ejemplo, a los 6 meses ya distinguen donde hay más objetos, aunque sólo si la diferencia es muy grande.
¿CUÁNDO SE EMPIEZA A PENSAR EN NÚMEROS?
Hay tres adquisiciones diferentes que no están enlazadas:
- Saber los números
- Saber relacionar y ordenar números (objetos)
- Saber escribir los números
A partir de un fragmento de vídeo de "Baby Human", hemos podido observar la importancia de tener en cuenta ciertos principios para lograr la comprensión numérica. En este caso, la niña era capaz de contar del uno al diez señalando las galletas pero asignando más de un número a la misma galleta, a pesar de ser capaz de decir los números en el mismo orden.
CÓMO PERCIBEN LOS NIÑOS LA REALIDAD. EL OBJETO PERMANENTE.
La idea tradicional, tratando este aspecto, es la que plantea que los niños sí saben que los objetos existen, pero de otro modo. Cuando ocultamos a un bebé un objeto, es capaz de encontrarlo; sin embargo, no si ocultamos la acción.
Para percibir la realidad correctamente, hemos de entender las propiedades del universo, así cuando a un niño se le plantean ciertas situaciones ha de ser capaz de coordinar dichas leyes para resolver el problema. Leyes como son la altura, la anchura, la ley de la gravedad, los ángulos, los planos, las leyes del volumen… Todas ellas deben entenderlas una a una y ser capaces de enfrentarse a varias de ellas al mismo tiempo, lo que según experimentos realizados con niños de distintas edades, genera el conflicto a la hora de entender diversos fenómenos o sucesos.
El desarrollo de la comunicación y del lenguaje se origina mucho antes de lo que pensamos. El hecho de llegar a comunicarse tiene antes unos antecedentes como son la comprensión de los sonidos y de la lengua que se habla.
A las 24 semanas el oído interno del feto ya se ha desarrollado, puede escuchar a su madre y los sonidos del exterior. Nada más nacer si tienen hambre, si sienten dolor o si se sobresaltan, lloran. En el segundo mes, emite gorjeos e incluso algunas vocales. En el tercer mes llegan los pequeños gritos y balbuceos. A partir de entonces, ya interactúa con el lenguaje (cuando balbucea, vocaliza, canta, grita…). A partir del quinto mes reacciona ante palabras importantes y ante las voces de enfado o alegría. En el sexto mes la comunicación verbal se hace aún más importante y reemplaza a la comunicación por gestos y juega repitiendo sílabas simples como “ma, ma, ma” a las que no atribuye ningún significado. Al final del noveno mes nombra a su modo objetos que conoce (por ejemplo, chupete se convierte en “te”). A los diez meses se hace entender señalando lo que quiere o repitiendo los sonidos que escucha. En el cuarto trimestre puede decir sus primeras palabras con sentido; además descubre su valor simbólico.
A partir de los vídeos sobre el desarrollo del lenguaje hemos concluido las siguientes características:
- Los bebés durante los últimos 4 meses de gestación se familiarizan con el sonido de sus progenitores.
- La comunicación no se limita al habla, teniendo esto en cuenta, se consideraría un acto de comunicación los lloros del niño, ya que se realizan con la finalidad de expresar su estado a la madre.
- Prefieren la lengua nativa a una desconocida, esto implica que nada más nacer ya identifican su lengua.
- Diferencian nada más nacer las palabras que tienen significado de las que no y distinguen las partes de un discurso.
- Son “oyentes universales” hasta los 10 meses, eso significa que distinguen TODOS los sonidos de todas las lenguas , cosa que los adultos no pueden.
- Tienen una capacidad innata para aprender cualquier lengua del mundo.
- En los niños se dan la armonización sonora vocal (practicar los sonidos que escuchan a su alrededor).
De todo esto se concluye, por tanto, que una correcta estimulación temprana del lenguaje podría ser muy positiva para el desarrollo posterior del niño. Por ejemplo, podría ser una ocasión perfecta que en los primeros 10 meses de vida los bebés convivieran o escucharan dos lenguas distintas.
En los vídeos de "Baby Human" podemos observar alguna de estas características a través de experimentos realizados a distintos niños:
A un bebé le ponen dos cintas con dos idiomas diferentes: inglés (idioma de sus padres) y tagalo (filipino). Cuando suena el idioma tagalo el bebé apenas se inmuta, sin embargo cuando es el inglés el que suena, muestra mucha más atención.
El bebé tiene la asombrosa capacidad de distinguir fonemas extranjeros que los adultos de su propia lengua son incapaces de diferenciar.
Un bebé escucha dos listas de palabras, una de preposiciones y otra verbos. Cuando el bebé escucha la segunda lista, su nivel de atención aumenta exageradamente. El bebé es capaz de distinguir las palabras que trasmiten significado de las que no.
Por último, tratando la importancia de las relaciones sociales en el desarrollo infantil, debemos introducirnos al tema destacando la idea de que el ser humano, es sociable por naturaleza y que necesitamos de las relaciones humanas para integrarnos en el mundo en el que vivimos y forjar el conocimiento de nosotros mismos. A partir de esto, analizamos el comportamiento social de los bebés:
- Los bebés forjan el primer vínculo emocional con su madre.
- A los 9 meses comienzan a distinguir los géneros, pero no es hasta los 20 meses cuando realizan estereotipos débiles de ellos.
- Hasta los 18 meses los niños tienen miedo a los desconocidos y se angustian si su madre se aleja (vínculo sano).
- A partir de los 18 meses son capaces de quedarse con desconocidos pero se asustan por la soledad.
- Para relacionarnos con los demás, tenemos que conocernos a nosotros mismos y esto es algo que los bebés van realizando paulatinamente a lo largo de sus primeros años de vida.
- Con tan sólo un año y medio un bebé conoce sus limitaciones y sigue el consejo de sus padres sólo cuando no está seguro.
- Aprenden a controlar sus deseos y emociones a los 2 años.
- A partir de los 2 años y medio, los niños empieza a tener concepto de escala.
- El concepto de compartir no se adquiere hasta pasados los 3 años.
- La capacidad de autocontrol depende de la madurez y el sexo (las niñas se controlan antes que los niños).
- La imitación es la manera en la que un niño muestra la conexión con otra persona (por ejemplo, con sus padres o hermanos).
- Los bebés tienen que tener conciencia de ellos mismo para adquirir confianza. Esto es esencial para ser un ser social sano.
- Si aprenden a relacionarse habrán dado el primer y fundamental paso para la integración social.
JUEGO SIMBÓLICO
-El juego simbólico que realizan los niños pequeños es la representación de la visión que ellos tienen del mundo.-A los 36 meses el juego simbólico se vuelve mucho más elaborado y narra historias con sentimientos, no sólo con acciones.
Todas estas características se han descubierto mediante experimentos que ponían a prueba, a través de la estimulación, las capacidades del bebé.
ACTIVIDADES PARA FOMENTAR ESTAS HABILIDADES:
En los primeros años de vida el bebé aprende de manera vertiginosa: a tumbarse, sentarse, levantarse, gatear, andar, correr y saltar. Pasa de expresarse mediante el llanto a sonreír a los demás, soltar carcajadas, decir sus primeras palabras, y para al fin, comunicar sus sentimientos y deseos. Paso a paso, mira y percibe los colores, escucha y saborea, coge y palpa los objetos, golpea y construye, siente curiosidad, intuye, imagina, comparte…
Toda esta revolución no sería posible sin el juego. Diferentes estudios demuestran que el juego infantil impulsa y potencia el sistema nervioso central. Es decir, que el bebé necesita pasar gran parte del tiempo jugando para dominar el cuerpo y despertar los sentidos, desarrollar la mente y la inteligencia, sentirse feliz y equilibrado, expresar los afectos y emociones y, además, relacionarse con los niños y adultos. Jugar es su tarea más importante. El niño que juega – mucho, tranquilo y con imaginación – crece de forma integral.
-Desarrollo motor:
Jugar al escondite, porque es uno de los juegos más estimulantes para el niño (+12 meses). A esa edad aún le fascina que las personas aparezcan y desaparezcan.
Otro ejercicio para el desarrollo motor sería una actividad orientada a bebés de entre seis y doce meses. Para realizarla es necesario que el niño ya sepa sentarse.
El ejercicio consiste en que el niño se siente frente al padre y jueguen a pasarse una pelota. Esto es una buena estimulación para el niño y fortalece la parte superior de su cuerpo además de perfeccionar la habilidad de sentarse.
-Desarrollo del pensamiento:
Esta actividad va dirigida a niños a partir de 8 meses y vamos a fomentar que comprendan la utilidad de los objetos. Para ello, la persona que juegue tiene que estar sentada delante del bebé y tiene que realizar la siguiente acción: coger un muñeco y hacer que le da de comer. Con esto lo que se pretende es que el niño vea la utilidad de los objetos como la cuchara o el plato.
-Desarrollo de la comunicación y el lenguaje:
Hablar mucho y despacio, cambiar el tono de voz de vez en cuando y hacer pausas para que el bebé pueda expresarse; así ayudamos a desarrollar el lenguaje. Además, decirle lo que sucede a su alrededor, con un lenguaje sencillo, sobre todo al bañarle, cambiarle o darle de comer, aunque parezca algo sin sentido, le enseña la esencia de la comunicación.
Para ello, podemos realizar las siguientes actividades:
- Leer un cuento al niño (+ 24 meses) o bien pedirle que señale algún objeto, lo que aporta la estimulación necesaria para fomentar el habla.
- Utilizar juegos de marionetas, calcetines o dedos pintados. Hacer charlar y dar vida a sus juguetes y muñecos. Crear representaciones que le inciten a hablar.
-Desarrollo de las relaciones sociales:
Este ejercicio va destinado a niños de 6 a 9 meses que aún no se reconocen a sí mismos. Mediante este juego, vamos a fomentar el autoreconocimiento y por tanto, la confianza en ellos mismos.
La actividad consiste en que los padres le enseñen una foto de él y le expliquen que es él. La foto será la estimulación necesaria para que el niño centre toda su atención e intente comprender lo que sus progenitores le están explicando.










